¿Qué es la evaluación neuropsiclógica?
La evaluación neuropsicológica es un proceso clínico especializado que permite comprender cómo funciona una persona en diferentes áreas cognitivas, emocionales y funcionales. Una evaluación de TDAH en adultos, no consiste simplemente en responder un cuestionario o realizar un test de atención. Se integran entrevistas clínicas, antecedentes del desarrollo y trayectoria escolar, funcionamiento cotidiano, laboral o académico, cuestionarios específicos y pruebas neuropsicológicas estandarizadas.
1. Entrevista clínica estructurada, sirve para revisar los antecedentes desde la infancia y el impacto en el trabajo o la vida diaria. Herramientas como la entrevista DIVA-5 ayudan a guiar esta revisión.
2. Escalas de autor reporte, son cuestionarios que resultan útiles para detectar características de inatención, hiperactividad o impulsividad. Destacan instrumentos como la escala ASRS, Escala de Auto-Reporte de Síntomas de TDAH en Adultos (ASRS-V1.1), CAARS (Conners' Adult ADHD Rating Scales).
3. Pruebas neuropsicológicas formales: Miden el rendimiento en áreas clave como la atención sostenida, la memoria de trabajo, la velocidad de procesamiento y la flexibilidad cognitiva, aquí encontramos el WAIS IV, Test de Stroop, TMT, entre otras.
4. Evaluación de comorbilidades para revisar si existen otros problemas como ansiedad, depresión o trastornos del sueño que expliquen los síntomas o que se sumen al diagnóstico inicial.
El objetivo es conocer cómo funcionan procesos como la atención, memoria de trabajo, velocidad de procesamiento y funciones ejecutivas, pero también comprender cómo estas características impactan en la vida cotidiana. Por ejemplo, una persona puede decir “sé lo que tengo que hacer, pero no logro empezar”. La evaluación permite explorar si detrás de esta dificultad existen problemas de planificación, iniciación de tareas, control atencional o regulación, en lugar de asumir simplemente que se trata de falta de voluntad. De esta manera, la evaluación permite construir un perfil individual de fortalezas y necesidades, y no reducir a la persona a un resultado o una etiqueta diagnóstica.
¿Para qué sirve?
Una evaluación neuropsicológica sirve para comprender e identificar qué está dificultando el funcionamiento cotidiano y cómo esas dificultades se relacionan con la historia y el contexto de cada persona. Esta comprensión puede ser especialmente importante para adultos que durante años han pensado “soy desordenado”, “me falta disciplina” o “debería esforzarme más”. Conocer el propio funcionamiento puede ayudar a disminuir la culpa y la frustración, favoreciendo una mirada más realista sobre las propias capacidades. Además, los resultados pueden orientar estrategias de intervención psicológica, apoyos y, cuando corresponde, aportar antecedentes para una evaluación médica respecto de otras alternativas de tratamiento. También pueden ser útiles para fundamentar ajustes razonables en contextos educativos o laborales, de acuerdo con las necesidades de cada persona y la normativa vigente.
En niños y adolescentes, una evaluación oportuna permite identificar tempranamente dificultades y fortalezas, orientando a las familias y al entorno educativo para favorecer su desarrollo y aprendizaje. Por ejemplo, un estudiante que necesita mucho más tiempo que sus compañeros para organizar una tarea puede no tener un problema de capacidad, sino dificultades específicas en funciones ejecutivas; conocer esto permite buscar estrategias mucho más adecuadas.
En la vida universitaria, se puede volver especialmente complejo cumplir con las obligaciones y las demandas estudiantiles en una ambiente menos estructurado, donde cada estudiante es protagonista de su propio aprendizaje y la recompensa es a largo plazo. Esta situación se replica en la vida laboral, no pudiendo desplegar al máximo sus fortalezas por la interferencia, la falta de motivación y la dificultad para adaptarse a ambientes cambiantes.
¿Por qué no quedarse con un test online o un autodiagnóstico?
Actualmente existen numerosos test de TDAH en internet y contenidos en redes sociales que describen síntomas con los que muchas personas pueden sentirse identificadas. Estos recursos pueden ayudar a hacerse preguntas y buscar orientación, pero no permiten establecer por sí solos un diagnóstico. Las dificultades de atención, memoria, organización o regulación pueden aparecer en diferentes situaciones y condiciones, por lo que es necesario considerar la historia de desarrollo, el contexto, el funcionamiento cotidiano y otras posibles explicaciones. Además, no existe una única prueba neuropsicológica capaz de confirmar o descartar por sí sola el TDAH. Una persona puede obtener un resultado aparentemente normal en una prueba de atención y presentar dificultades importantes en su vida diaria; del mismo modo, obtener un resultado elevado en un cuestionario online no significa necesariamente tener TDAH. Por eso, el autodiagnóstico puede ser el inicio de una pregunta, pero no debería ser el final del proceso. La evaluación profesional permite integrar distintas fuentes de información, diferenciar dificultades que pueden parecer similares y comprender qué está ocurriendo realmente. Más que responder solamente “¿tengo TDAH?”, busca responder preguntas mucho más útiles: ¿cómo funciona mi atención?, ¿qué dificultades están interfiriendo en mi vida?, ¿cuáles son mis fortalezas? y ¿qué apoyos o estrategias pueden ayudarme?
En conclusión
Una evaluación neuropsicológica no debería entenderse únicamente como el camino para obtener un diagnóstico. Es una herramienta para conocerse, comprender el propio funcionamiento y tomar mejores decisiones. En Psicomorfosis entendemos la evaluación como un proceso que busca mirar a cada persona de manera integral, reconociendo tanto sus dificultades como sus recursos y fortalezas. Porque ponerle un nombre a lo que ocurre puede ser importante, pero comprender por qué ocurre y qué podemos hacer a partir de ello es lo que realmente puede generar un cambio.
Planton, M., Lemesle, B., Cousineau, M., Carlier, J., Milongo-Rigal, E., Carle-Toulemonde, G., Salles, J., & Pariente, J. (2021). The role of neuropsychological assessment in adults with attention deficit/hyperactivity disorders. Revue Neurologique.
https://doi.org/10.1016/j.neurol.2021.01.006

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